Nació de una pregunta simple.
Todo comenzó cuando llegó Aron David a nuestras vidas. Hicimos lo que cualquier papá y mamá hace — compramos las marcas de siempre. Hasta que un día decidimos leer las etiquetas.
Lo que encontramos nos cambió para siempre. Derivados del petróleo, fragancias sintéticas, conservantes que no sabíamos pronunciar — en productos para la piel más delicada del mundo.
Así nació Adara. Primero para nuestro hijo. Luego, para toda la familia. Hoy, para la tuya.
Adara significa noble en hebreo antiguo — y también es el nombre de una de las estrellas más brillantes del cielo. Como quienes inspiran cada fórmula.